Etiquetas: Anécdotas , Aventuras en la Cocina , Divagaciones , historias de mi cotidianidad , la uni , Loqueras cuando estoy casi dormido , Metas , Optimismo
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Tengo aproximadamente una hora y media despierto cuando son las 5:10 am, gracias a un insomnio del cual no se la causa. Así he pasado las últimas 2 noches, y hoy he decidido levantarme y aprovechar para escribir algo en el blog. Les advierto entonces que lo que sea que escriba aquí estará muy bien catalogado en la sección "Loqueras cuando estoy medio dormido".
Para hacerles un recuento de mi vida en estos últimos días, ha sido trabajar, trabajar, procrastinar y trabajar. Aparte de las ocupaciones normales de la casa y mi rutina de ejercicios por la mañana.
El día miércoles por fin pude entregar mis papeles en la condenada universidad sin que salieran con ningún problema específicamente relacionado conmigo. Es que tengo la impresión de que prácticamente todo lo que tengo que hacer allá, por sencillo que parezca, siempre se complica, sobre todo en los últimos meses. Por ejemplo, el viernes fui a Control de Estudios a pedir un Récord Académico, y había que hacer una cola inmensa para hacer la solicitud (cuya planilla de solicitud ya había causado inconvenientes). Afortunadamente no me encontraba solo en esa maravillosa aventura, pues Mariale debía hacer lo mismo y fuimos. Después de soportar 2 horas de cola, tragar el casi intragable "té frío" que venden allí y pasar hambre, a Mariale le entregan sus papeles, y posteriormente, por orden debían entregarme los míos... ¡pero no!. Justamente los míos tuvieron un problema y después de tenerme como 20 minutos más esperando me dicen que mejor vaya en la tarde, el **** de su *****!!!!!. En la tarde por supuesto fui a buscarlos incluso un poco más tarde de lo que me dijeron, pero igual tuve que esperar porque no estaban listos. ¿Vieron como se complica algo sencillo?.
Pero bueno, afortunadamente el miércoles no hubo mayores inconvenientes. Sólo esperar que me atendieran más tarde de la supuesta hora que debían. Como caso curioso, las 4 veces anteriores que había ido a la universidad a hacer eso, si llegaba a las 8 am o después, me tocaba el número 10 ó 12 para la entrega de recaudos. Por esa razón "madrugué" un poquito y llegué a la UDO a las 6:30 am, pero a las 9 am, cuando por fin me atendieron, resulté ser el único que estaba en ese momento esperando para entregar documentos, pero por eso culpo únicamente a Murphy.
Aparte de la universidad, ha sido prácticamente trabajo, con su pequeños detalles por supuesto, pero de eso no voy a hablar aquí pues son cosas de rutina.
Para pasar lo negativo, hablemos de lo bueno de esta semana. No lo había comentado por aquí pero vendo tortas y otros dulces (y con otros dulces me refiero, al menos esta semana, a Muffins). Principalmente le surtimos de algunas variedades de Marquesas a una cantina de un colegio, pero la intención es venderle a más negocios que les interese mi propuesta con una mayor cantidad de productos.
Desde al año pasado hacíamos eso mi esposa y yo, pero la cantina dejó de hacer pedidos en Semana Santa y confieso que había perdido un poco el entusiasmo con el asunto. Pero retomamos y justamente cuando había preparado algunas tortas y estaba promocionándolas, me llamaron del colegio para pedir tortas nuevamente. Comenzamos la semana pasada con poco, pero esta semana nos fue muy bien, e incluso me han encargado en las compañías de seguro donde trabajo.
Adicional a las marquesas, esta semana hice unos muffins de auyama que tenía como 2 semanas antojado de comer, pero como nos tenían sin gas para cocinar, no había podido prepararlos. El jueves por fin llegó el camión del gas a surtir al edificio y ese mismo día en la mañana llegué temprano a preparar los muffins (antojado como nadie). Me guié por una receta que conseguí en la web y que tenía marcada con la pestaña siempre abierta para que no se me olvidara que eran ESOS muffins los que quería hacer. Quedaron simplemente espectaculares, súper esponjosos, suaves y deliciosos. Les dejo la única foto que pude tomar antes de que se acabaran en un 2 por 3. La torta es lo mismo, porque la hice con la mezcla que sobró.
Aproveché de llevar algunos a una de las compañías para regalarle a algunas de las muchachas y resulta que todos los que probaron quedaron tan encantados que me preguntaron si los vendía, a lo que no me quedó más remedio que decir que sí. Bueno, todos quisieron muffins para el viernes y cuando los llevé, afortunadamente llevé el doble de los que me habían encargado, porque incluso los que no encargaron compraron y hasta me encargaron 2 docenas para la semana que viene. Incluso en el colegio donde trabaja mi esposa y la guardería de la niña se antojaron. Sabrán y entenderán que los últimos 2 días me he atiborrado de muffins, ¿verdad?.
Al final, el antojo de los muffins me resultó muy bien, porque son muy rentables como negocio cuando me puse a sacar cuentas. Es casi tan bueno como las marquesas, porque puede venderse en mayores cantidades y no requiere refrigeración. Así que en pocas horas saldré a comprar todo lo que me hace falta para poder preparar una mayor cantidad de muffins en menos tiempo, además de los ingredientes. También aprovecharé el fin de semana para probar recetas de otros sabores e ingredientes y así siempre presentar más opciones y que la gente no se aburra de comer siempre lo mismo. Por ahora haré de zanahorias, calabacín y plátanos, a ver como salen.
Que tengan un buen día y pasen un dulce fin de semana, les aseguro que yo lo pasaré!
viernes, 2 de abril de 2010 23:29 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Anécdotas , arrecheras , el pueblo , estúpidos , Ignorantes , ilógico , la uni , lógico. , Loqueras cuando estoy casi dormido , Marginales , Mediocridad , Metas , PD's , reflexiones , sobre mí , UDO
Desde hace un buen tiempo, para ser más exactos desde que Mariale y Antonieta escribieron este post, y este otro, tenía ganas de escribir sobre la Universidad de Oriente (U.D.O.), ya que yo también formo parte de ese grupo de gente que hizo su "vida" universitaria allí. Pero por alguna razón (llamada PROCRASTINACIÓN), no lo había hecho antes, supongo que esperando el momento justo (es decir, cuando venciera la procrastinación).
En las últimas semanas, excluyendo esta que va corriendo, por razones obvias, he pasado mucho tiempo en la UDO, más del que me gustaría. Al parecer, al menos por la semana que viene, tendré que seguir visitando la universidad, cosa que no me emociona ni un poquito, pero todo sea porque me den el "cuero de chivo", como dice Antonieta.
Otra razón para escribir sobre la UDO ahora, aparte de lo que he tenido que padecer en ella en las semanas anteriores, es el comentario que dejó un anónimo en el post de la UDO de Antonieta, que luego amablemente pasó a copiar como comentario en mi último post, supongo que porque fui el que comentó después de él. Espero este post le sirva como respuesta a su comentario.

Yo entré en la universidad hace muchos años atrás, por Contaduría Pública, como dijeron muchos de los que estudiaron bachillerato conmigo: "de la manera fácil". Fui asignado por el CNU en la primera opción de las que escogí, así que antes de culminar el bachillerato, ya sabía que tenía mi cupo seguro para ingresar el siguiente año a estudiar allí. Para ser sincero estaba bastante contento al respecto, primero porque estudiaría lo que decidí estudiar desde que estaba en 9º grado, y en la mejor universidad que hay en este pueblo (lo que no quiere decir que sea buena). Segundo, porque sabía lo que muchos tenían que padecer para conseguir un cupo en la universidad y yo no tendría que pasar por ello, ni mis padres dejar la mitad de la quincena pegadas en una privada.
Al comienzo todo fue bastante bien, con excepción de que estudiaba en una sede bastante apartada y en una zona que de noche es bastante peligrosa. Luego decidí hacer un intensivo (curso de verano) de Matemáticas II, para adelantar ya que dicha materia, por el Pensum de estudio anterior al actual, impedía cursar varias materias importantes de la especialidad. Ya por allí comencé a decepcionarme, puesto que fue bastante nefasto el profesor que dictó el intensivo de esa materia, un viejo que hasta el día de hoy me sigue pareciendo un acomplejado (de los tantos que hay en la UDO).
No pretendo hacer un post con detalles de cada una de las materias que vi, pues sería bastante tedioso tanto para mí como para ustedes. Sólo diré que a medida que pasaban los semestres, mi decepción por la universidad se hacía más grande. No porque no aprobara, ya que jamás me reprobaron una materia, a pesar de que en mi récord académico figure una, pero eso se debe a un error de Control de Estudios que jamás pude resolver. El asunto es que con cada semestre, y cada tanda de profesores, me daba cuenta de que la gran mayoría de los profesores que dan clases allí no están capacitados para serlo, tanto por su desconocimiento de la materia que imparten, como por su gran mediocridad. Los estudiantes que realmente quieren aprender, que no son como la mayoría, no pueden hacerlo a través de las aulas de clases y por medio de los profesores que, en teoría, están allí para enseñar (palabra que parecen desconocer).
Claro, no diré que todos los profesores fueron malos, dichas palabras no saldrán de mi boca ni de mis dedos, sería una ofensa poner a los contadísimos profesores que hicieron que sus materias valieran la pena, al mismo nivel que la gran mayoría que prácticamente me daban ganas de salir corriendo o de tirarlos por la ventana. Y, aunque dije que no mencionaría una por una las materias, debo decir que al que considero el mejor profesor que me topé en toda la carrera (que por desgracia para LOS ESTUDIANTES ya no da clases allí), fue mi profesor de Contabilidad Avanzada I, ya que le considero un PROFESOR, con todo lo que eso implica. Un tipo que me realmente me motivaba incluso a estudiar de verdad, y no como los demás, que sencillamente sabía que con lo que me daban en clases era más que suficiente para aprobar con buena nota. Con decirles que llegué a ir a la UDO los fines de semana, aún cuando no eran clases programadas, porque sabía que para él, como profesor era incluso más difícil sacrificar un sábado de descanso, porque si intención era Enseñarnos. Además de eso, estaba dispuesto a contestar el teléfono un domingo para aclarar nuestras dudas, lo que no significaba darnos la respuesta, sino ayudar a dar con ella. He de decir que, como profesor, le admiraré siempre.
Lo curioso es que, cuando inscribí esa materia, en un intensivo, todo el mundo me habló pestes del tipo, y que si él iba a ser el profesor, muchos se irían. Efectivamente muchos se fueron, pero yo decidí quedarme, y creo que en toda la carrera no tuve una decisión más acertada que esa. Lamentablemente, después de eso sólo vino un vertiginoso descenso hacia los abismos de la mediocridad académica. Después de allí no volví jamás a disfrutar de una materia, y me concentré en terminar todas las materias lo más rápido posible, inscribiendo siempre el número máximo de créditos que me permitían para acabar con eso de una vez por todas.
Sentía, y sigo sintiendo repulsión por los profesores que al ver el programa dicen "eso no lo vamos a ver porque no es TAN importante", o "yo les mando un trabajito", porque siempre recordaré a ese otro profesor decir "al programa no podemos recortarlo, echarle tijeras, porque TODO lo que está allí es importante y ustedes necesitan APRENDERLO, no importa si es intensivo y tenemos poco tiempo". Tampoco puedo perdonar a los profesores que se sienten superiores y menosprecian a los alumnos, ni a los que saben los contenidos, pero no les da la gana de enseñarlos. No puedo menos que sentir asco por el profesor que se aprovecha de su posición para obtener favores económicos o de otra clase.
Seguramente me dirán que eso pasa en otras universidades de este país, y no lo niego, de hecho tengo la absoluta certeza de que es así. Sin embargo, yo estudié en la UDO, y soy testigo de la mentalidad de la mayoría de la gente que va todos los días allá, que suele ser una especie de tributo a la mediocridad. También puedo decir que en muchas ocasiones, la UDO parece una especie de universo paralelo donde nada sucede como debería y donde "el deber ser" se transforma en un enemigo acérrimo del común denominador de su gente. Es un sitio donde un profesor te reprueba y no le da la gana de revisar la prueba, y los departamentos que deberían interceder te dicen con cinismo "¿...y que quieres tú que yo haga?". Donde permiten que los llamados ñángaras hagan de las suyas y conviertan a la universidad en su zona libre, para comerciar, robar, abusar, atropellar y hasta violar a los demás allí, sin contar el hecho de que prácticamente son libres de destruir los bienes de la universidad como los autobuses, que benefician al verdadero estudiantado.
Ciertamente parte de la responsabilidad recae sobre los estudiantes, y mientras estudié allí jamás bajé la cabeza ante ningún animal de esos, ni ante un profesor mediocre (otra clase de animal), siempre tratando de convencer al resto de que no hay porque temerles, sino por el contrario combatirles. Pero la mediocridad reinante impide que los demás escuchen y hasta te tilden de loco pa'rriba, con sus excepciones.
¿Qué hacía yo por la universidad?, pues lo que podía, sin sacrificarme, lo admito. Pero siempre estuve, y sigo estando, dispuesto a ayudar a los que lo necesiten. Era el estudiante que a veces otros (desconocidos incluso), detenían en los pasillos a preguntar algo sobre alguna materia, y que sin costo alguno les explicaba. Dicté preparaduría oficialmente un semestre, que por cierto jamás cobré. Extraoficialmente fue mi trabajo de todos los semestres con varias materias, tanto así que siempre tenía en mi koala un marcador acrílico y me sabía las aulas que solían estar desocupadas. Realmente no era hacer algo por LA universidad, sino por el resto de los estudiantes que podían necesitar mi ayuda, incluyendo algunos que ni me soportaban, cosa que no me importa.
Al terminar materias, hice pasantías en una concesionario de automóviles, donde me fue relativamente bien. Pero por motivos de fuerza mayor, no pude continuar en esa empresa ganando sueldo mínimo y trabajando en horario de oficina. Prácticamente me vi forzado a trabajar independiente en algo totalmente distinto a todo lo que había estudiado. Claro, que lo que estudié realmente no me servía para enfrentarme al mundo real, puesto que mi preparación dejó bastante que desear y todos saben que al terminar uno aprende "dando coñazos" en la calle.
Sin embargo, faltaba terminar el trabajo de grado, pero ese mismo sentimiento de decepción y hastío por la universidad, combinado con el hecho de que no trabajaba en el área y por ende, sentía que no necesitaba el papel que me certificara como licenciado, me hicieron alejarme de allí por largo tiempo. Hizo falta el empujón de una profesora que me dio clases, a la que por mera casualidad me conseguí en una de las compañías con que trabajo, que se ofreció voluntariamente a asesorarme en eso y ayudarme a culminar ese último requisito. Gracias a ello, el año pasado presenté el trabajo sin problemas y culminé con todo, luego de años (sí, años) de constantes consejos y regaños por parte de todo el mundo que me conoce (con excepción de un par de amigas, ustedes saben a quienes me refiero). Aprovecho para agradecer nuevamente a esa profesora, que, aunque seria y estricta, es buena persona, ya que no se si hubiera terminado de no ser por ella.
Estuve esperando un acto que tocara en el pueblo donde vivo, y por eso no me había preocupado por meter papeles para un acto de grado, pero por razones importantes, necesito salir rápido de eso. Por esa razón he estado metido en la universidad nuevamente, pasando arrecheras, por el eterno descontrol que hay allí, y la constante desidia y negligencia de gran parte de su personal. El último incidente fue con la Perra Desvergonzada original, ya que no me quiso recibir los papeles para el acto que sigue, aún cuando según el reglamento me sobraba tiempo para entregarlos, y aún cuando en otros núcleos me informaron que sí tenía chance de entregarlos.
En fin, que la próxima semana tendré que enfrentarme nuevamente a la UDO, para salir de eso de una vez por todas tal vez en mayo. Sin embargo, si por alguna desgracia no me voy, volveré a esa casa de estudios, pero como profesor. No por el dinero, ya que eso no me motivaría a volver allí, sino por el hecho de que quiero ser como ese profesor de Contabilidad Avanzada I, que me motivó a estudiar y me hizo creer que sí hay Profesores de Verdad. Si al final de cada semestre he logrado influir en tan sólo UN estudiante de la forma que él hizo conmigo, sentiré que estoy cumpliendo con mi labor. Total, si me consta que han contratado basuras de "profesionales" como profesores últimamente, yo tengo muchas más oportunidades, porque YO no soy así.
Que tengan un buen día ;)
Como ese personaje anónimo fue, en parte, causante de que yo escribiera este post, le envié el siguiente correo:
"Buenas tardes, en vista de que usted se tomó el trabajo de copiar en mi blog el comentario que hizo en el blog de Antonieta, Míralo con Zoom, en el post sobre la UDO. Yo le tomo la palabra y le escribo para informarle que, en vez de una simple respuesta como comentario, me he tomado por fin el trabajo de escribir sobre dicha casa de estudios y mi experiencia en ella.
Si le interesa he aquí el link para llegar al post. No es mi intención ofenderle ni provocarle, puedo respetar sus opiniones y espero que de la misma forma las mías sean respetadas. Al igual que la vez anterior, es libre de comentar, siempre y cuando sea con respeto hacia mi persona y los demás que visitan y comentan.
Que tenga un buen día. "
He aquí la respuesta del anónimo(ya para nada anónimo). Les advierto que va completamente textual, por si acaso:
"Buenas noches, gracias por responderme. No lo tome mal y hasta aquí doy por terminado mis comentarios; pero me da la ligera impresión que está confundido: 1.) Si esa universidad no es buena. ¿Para qué quiere obtener un "cuero de chivo" emitido por ella? 2.) Reconoce, gracias a DIOS, la calidad del profesor de Avanzada I y el estímulo de la profesora que lo animó a terminar su tesis. ¿Por qué no habla de ellos, y los pone como modelo de los profesores que si sirven...creando un efecto positivo en sus blogs?; al contrario prefiere manchar sus comentarios utilizando descalificativos para ofender a otra profesora llamándola perra desvergonza (Ese no es el léxico de un universitario, ni tampoco la manera de referirse a una mujer) 3. Finalmente, usando las mismas palabras de usted y sus amigas, si la universidad es una mierda que da asco. ¿Por qué quiere regresar a ella, nada más y nada menos como profesor..?. Mejor siga dando coñazos (frase suya) en la calle. Creo que esa si es la universidad que se merece. Y como me estoy aprendiendo su vocabulario (de los alumnos excelentes también se aprende), le voy a decir algo: Hay excrementos tan grandes y cuando se unen con otros se hace muy difícil que se vayan de la poceta, por más agua limpia que le echen. Saludos a Usted y sus amiguitas".
Más nada que agregar de mi parte, el que haya leído el post completo, sabe lo absurdo de esta respuesta. Ya me he encargado de responderle por la misma vía que me envió esto.
En las últimas semanas, excluyendo esta que va corriendo, por razones obvias, he pasado mucho tiempo en la UDO, más del que me gustaría. Al parecer, al menos por la semana que viene, tendré que seguir visitando la universidad, cosa que no me emociona ni un poquito, pero todo sea porque me den el "cuero de chivo", como dice Antonieta.
Otra razón para escribir sobre la UDO ahora, aparte de lo que he tenido que padecer en ella en las semanas anteriores, es el comentario que dejó un anónimo en el post de la UDO de Antonieta, que luego amablemente pasó a copiar como comentario en mi último post, supongo que porque fui el que comentó después de él. Espero este post le sirva como respuesta a su comentario.
Yo entré en la universidad hace muchos años atrás, por Contaduría Pública, como dijeron muchos de los que estudiaron bachillerato conmigo: "de la manera fácil". Fui asignado por el CNU en la primera opción de las que escogí, así que antes de culminar el bachillerato, ya sabía que tenía mi cupo seguro para ingresar el siguiente año a estudiar allí. Para ser sincero estaba bastante contento al respecto, primero porque estudiaría lo que decidí estudiar desde que estaba en 9º grado, y en la mejor universidad que hay en este pueblo (lo que no quiere decir que sea buena). Segundo, porque sabía lo que muchos tenían que padecer para conseguir un cupo en la universidad y yo no tendría que pasar por ello, ni mis padres dejar la mitad de la quincena pegadas en una privada.
Al comienzo todo fue bastante bien, con excepción de que estudiaba en una sede bastante apartada y en una zona que de noche es bastante peligrosa. Luego decidí hacer un intensivo (curso de verano) de Matemáticas II, para adelantar ya que dicha materia, por el Pensum de estudio anterior al actual, impedía cursar varias materias importantes de la especialidad. Ya por allí comencé a decepcionarme, puesto que fue bastante nefasto el profesor que dictó el intensivo de esa materia, un viejo que hasta el día de hoy me sigue pareciendo un acomplejado (de los tantos que hay en la UDO).
No pretendo hacer un post con detalles de cada una de las materias que vi, pues sería bastante tedioso tanto para mí como para ustedes. Sólo diré que a medida que pasaban los semestres, mi decepción por la universidad se hacía más grande. No porque no aprobara, ya que jamás me reprobaron una materia, a pesar de que en mi récord académico figure una, pero eso se debe a un error de Control de Estudios que jamás pude resolver. El asunto es que con cada semestre, y cada tanda de profesores, me daba cuenta de que la gran mayoría de los profesores que dan clases allí no están capacitados para serlo, tanto por su desconocimiento de la materia que imparten, como por su gran mediocridad. Los estudiantes que realmente quieren aprender, que no son como la mayoría, no pueden hacerlo a través de las aulas de clases y por medio de los profesores que, en teoría, están allí para enseñar (palabra que parecen desconocer).
Claro, no diré que todos los profesores fueron malos, dichas palabras no saldrán de mi boca ni de mis dedos, sería una ofensa poner a los contadísimos profesores que hicieron que sus materias valieran la pena, al mismo nivel que la gran mayoría que prácticamente me daban ganas de salir corriendo o de tirarlos por la ventana. Y, aunque dije que no mencionaría una por una las materias, debo decir que al que considero el mejor profesor que me topé en toda la carrera (que por desgracia para LOS ESTUDIANTES ya no da clases allí), fue mi profesor de Contabilidad Avanzada I, ya que le considero un PROFESOR, con todo lo que eso implica. Un tipo que me realmente me motivaba incluso a estudiar de verdad, y no como los demás, que sencillamente sabía que con lo que me daban en clases era más que suficiente para aprobar con buena nota. Con decirles que llegué a ir a la UDO los fines de semana, aún cuando no eran clases programadas, porque sabía que para él, como profesor era incluso más difícil sacrificar un sábado de descanso, porque si intención era Enseñarnos. Además de eso, estaba dispuesto a contestar el teléfono un domingo para aclarar nuestras dudas, lo que no significaba darnos la respuesta, sino ayudar a dar con ella. He de decir que, como profesor, le admiraré siempre.
Lo curioso es que, cuando inscribí esa materia, en un intensivo, todo el mundo me habló pestes del tipo, y que si él iba a ser el profesor, muchos se irían. Efectivamente muchos se fueron, pero yo decidí quedarme, y creo que en toda la carrera no tuve una decisión más acertada que esa. Lamentablemente, después de eso sólo vino un vertiginoso descenso hacia los abismos de la mediocridad académica. Después de allí no volví jamás a disfrutar de una materia, y me concentré en terminar todas las materias lo más rápido posible, inscribiendo siempre el número máximo de créditos que me permitían para acabar con eso de una vez por todas.
Sentía, y sigo sintiendo repulsión por los profesores que al ver el programa dicen "eso no lo vamos a ver porque no es TAN importante", o "yo les mando un trabajito", porque siempre recordaré a ese otro profesor decir "al programa no podemos recortarlo, echarle tijeras, porque TODO lo que está allí es importante y ustedes necesitan APRENDERLO, no importa si es intensivo y tenemos poco tiempo". Tampoco puedo perdonar a los profesores que se sienten superiores y menosprecian a los alumnos, ni a los que saben los contenidos, pero no les da la gana de enseñarlos. No puedo menos que sentir asco por el profesor que se aprovecha de su posición para obtener favores económicos o de otra clase.
Seguramente me dirán que eso pasa en otras universidades de este país, y no lo niego, de hecho tengo la absoluta certeza de que es así. Sin embargo, yo estudié en la UDO, y soy testigo de la mentalidad de la mayoría de la gente que va todos los días allá, que suele ser una especie de tributo a la mediocridad. También puedo decir que en muchas ocasiones, la UDO parece una especie de universo paralelo donde nada sucede como debería y donde "el deber ser" se transforma en un enemigo acérrimo del común denominador de su gente. Es un sitio donde un profesor te reprueba y no le da la gana de revisar la prueba, y los departamentos que deberían interceder te dicen con cinismo "¿...y que quieres tú que yo haga?". Donde permiten que los llamados ñángaras hagan de las suyas y conviertan a la universidad en su zona libre, para comerciar, robar, abusar, atropellar y hasta violar a los demás allí, sin contar el hecho de que prácticamente son libres de destruir los bienes de la universidad como los autobuses, que benefician al verdadero estudiantado.
Ciertamente parte de la responsabilidad recae sobre los estudiantes, y mientras estudié allí jamás bajé la cabeza ante ningún animal de esos, ni ante un profesor mediocre (otra clase de animal), siempre tratando de convencer al resto de que no hay porque temerles, sino por el contrario combatirles. Pero la mediocridad reinante impide que los demás escuchen y hasta te tilden de loco pa'rriba, con sus excepciones.
¿Qué hacía yo por la universidad?, pues lo que podía, sin sacrificarme, lo admito. Pero siempre estuve, y sigo estando, dispuesto a ayudar a los que lo necesiten. Era el estudiante que a veces otros (desconocidos incluso), detenían en los pasillos a preguntar algo sobre alguna materia, y que sin costo alguno les explicaba. Dicté preparaduría oficialmente un semestre, que por cierto jamás cobré. Extraoficialmente fue mi trabajo de todos los semestres con varias materias, tanto así que siempre tenía en mi koala un marcador acrílico y me sabía las aulas que solían estar desocupadas. Realmente no era hacer algo por LA universidad, sino por el resto de los estudiantes que podían necesitar mi ayuda, incluyendo algunos que ni me soportaban, cosa que no me importa.
Al terminar materias, hice pasantías en una concesionario de automóviles, donde me fue relativamente bien. Pero por motivos de fuerza mayor, no pude continuar en esa empresa ganando sueldo mínimo y trabajando en horario de oficina. Prácticamente me vi forzado a trabajar independiente en algo totalmente distinto a todo lo que había estudiado. Claro, que lo que estudié realmente no me servía para enfrentarme al mundo real, puesto que mi preparación dejó bastante que desear y todos saben que al terminar uno aprende "dando coñazos" en la calle.
Sin embargo, faltaba terminar el trabajo de grado, pero ese mismo sentimiento de decepción y hastío por la universidad, combinado con el hecho de que no trabajaba en el área y por ende, sentía que no necesitaba el papel que me certificara como licenciado, me hicieron alejarme de allí por largo tiempo. Hizo falta el empujón de una profesora que me dio clases, a la que por mera casualidad me conseguí en una de las compañías con que trabajo, que se ofreció voluntariamente a asesorarme en eso y ayudarme a culminar ese último requisito. Gracias a ello, el año pasado presenté el trabajo sin problemas y culminé con todo, luego de años (sí, años) de constantes consejos y regaños por parte de todo el mundo que me conoce (con excepción de un par de amigas, ustedes saben a quienes me refiero). Aprovecho para agradecer nuevamente a esa profesora, que, aunque seria y estricta, es buena persona, ya que no se si hubiera terminado de no ser por ella.
Estuve esperando un acto que tocara en el pueblo donde vivo, y por eso no me había preocupado por meter papeles para un acto de grado, pero por razones importantes, necesito salir rápido de eso. Por esa razón he estado metido en la universidad nuevamente, pasando arrecheras, por el eterno descontrol que hay allí, y la constante desidia y negligencia de gran parte de su personal. El último incidente fue con la Perra Desvergonzada original, ya que no me quiso recibir los papeles para el acto que sigue, aún cuando según el reglamento me sobraba tiempo para entregarlos, y aún cuando en otros núcleos me informaron que sí tenía chance de entregarlos.
En fin, que la próxima semana tendré que enfrentarme nuevamente a la UDO, para salir de eso de una vez por todas tal vez en mayo. Sin embargo, si por alguna desgracia no me voy, volveré a esa casa de estudios, pero como profesor. No por el dinero, ya que eso no me motivaría a volver allí, sino por el hecho de que quiero ser como ese profesor de Contabilidad Avanzada I, que me motivó a estudiar y me hizo creer que sí hay Profesores de Verdad. Si al final de cada semestre he logrado influir en tan sólo UN estudiante de la forma que él hizo conmigo, sentiré que estoy cumpliendo con mi labor. Total, si me consta que han contratado basuras de "profesionales" como profesores últimamente, yo tengo muchas más oportunidades, porque YO no soy así.
Que tengan un buen día ;)
--- ACTUALIZACIÓN---
Como ese personaje anónimo fue, en parte, causante de que yo escribiera este post, le envié el siguiente correo:
"Buenas tardes, en vista de que usted se tomó el trabajo de copiar en mi blog el comentario que hizo en el blog de Antonieta, Míralo con Zoom, en el post sobre la UDO. Yo le tomo la palabra y le escribo para informarle que, en vez de una simple respuesta como comentario, me he tomado por fin el trabajo de escribir sobre dicha casa de estudios y mi experiencia en ella.
Si le interesa he aquí el link para llegar al post. No es mi intención ofenderle ni provocarle, puedo respetar sus opiniones y espero que de la misma forma las mías sean respetadas. Al igual que la vez anterior, es libre de comentar, siempre y cuando sea con respeto hacia mi persona y los demás que visitan y comentan.
Que tenga un buen día. "
He aquí la respuesta del anónimo
"Buenas noches, gracias por responderme. No lo tome mal y hasta aquí doy por terminado mis comentarios; pero me da la ligera impresión que está confundido: 1.) Si esa universidad no es buena. ¿Para qué quiere obtener un "cuero de chivo" emitido por ella? 2.) Reconoce, gracias a DIOS, la calidad del profesor de Avanzada I y el estímulo de la profesora que lo animó a terminar su tesis. ¿Por qué no habla de ellos, y los pone como modelo de los profesores que si sirven...creando un efecto positivo en sus blogs?; al contrario prefiere manchar sus comentarios utilizando descalificativos para ofender a otra profesora llamándola perra desvergonza (Ese no es el léxico de un universitario, ni tampoco la manera de referirse a una mujer) 3. Finalmente, usando las mismas palabras de usted y sus amigas, si la universidad es una mierda que da asco. ¿Por qué quiere regresar a ella, nada más y nada menos como profesor..?. Mejor siga dando coñazos (frase suya) en la calle. Creo que esa si es la universidad que se merece. Y como me estoy aprendiendo su vocabulario (de los alumnos excelentes también se aprende), le voy a decir algo: Hay excrementos tan grandes y cuando se unen con otros se hace muy difícil que se vayan de la poceta, por más agua limpia que le echen. Saludos a Usted y sus amiguitas".
Más nada que agregar de mi parte, el que haya leído el post completo, sabe lo absurdo de esta respuesta. Ya me he encargado de responderle por la misma vía que me envió esto.
P.D.: Esto quedó más largo de lo que había calculado
Sorry!
Sorry!
jueves, 1 de enero de 2009 20:55 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Metas , música , reflexiones , sobre mí , Soundtrack de la Semana
Hace mucho tiempo, por estas fechas, escuché de la boca de uno de mis tíos esta palabra que me pareció muy extraña, al preguntarle el significado de la palabrita me explicó que se utiliza para referirse a una predicción del clima que realizan los agricultores en función del clima de los primeros 12 días del mes de Enero, a fin de poder sacar pronósticos de las lluvias a lo largo de los 12 meses de ese año.
Hasta allí todo bien, luego se me ocurrió buscar en el Diccionario de la RAE y me encontré con esta definición (bastante acertado lo que me dijo mi tío eh?!), chévere. El punto es que se basan en estos 12 días para pronosticar sobre los 12 meses del año completo.
He decidido utilizar esta definición modificándola un poco para mis propósitos, y es que voy a tomar estos primeros 12 días de Enero para hacer valer mis propósitos, que no les he contado pero los tengo, sólo que aún no escritos (lo haré, lo haré, se los aseguro). Los escribiré dado que eso suele dar más seriedad al asunto y sirve para recordar exactamente lo que uno se propone. No se crean, yo no soy de poner metas cada año, de hecho este año será el primero que lo haga, pero es que creo que la mejor forma de hacer algo es siempre empezar con un destino programado, de repente no se llega exactamente al punto donde se quiere, pero al menos hemos dirigido la ruta y no andado a la deriva.
Tampoco pretendo sólo llenarme de metas y metas, son pocas, pero puntuales. Más que metas pretendo dejar constancia, y es lo que quiero hacer valer en estos 12 días para que se cumplan todo el año, o mejor dicho, para hacer cumplir todo el año, son los parámetros por los cuales mi vida se regirá, basados en mis principios.
Tomaré estos 12 días para demostrarme que puedo hacer las cosas diferentes, y mejores, y ya he comenzado, incluso, hoy hasta trabajé, un poco pero lo hice, en otras circunstancias no lo hubiera hecho. Mañana también lo haré y que conste que no quiero, pero es subordinar lo que quiero hoy por lo que quiero mañana, así de simple, y me parece un trato muy justo.
Por lo tanto, este año tengo mis propias cabañuelas que analizar y pronosticar mi año 2009, por decirle de algún modo.
Les dejo una canción buenísima para arrancar el año a todo dar, recapacitando sobre nuestra persona y nuestra valía:
Título: Welcome to Wherever You Are
Artista: Bon Jovi
Álbum: Have a Nice Day
Que la disfruten...
Hasta allí todo bien, luego se me ocurrió buscar en el Diccionario de la RAE y me encontré con esta definición (bastante acertado lo que me dijo mi tío eh?!), chévere. El punto es que se basan en estos 12 días para pronosticar sobre los 12 meses del año completo.
He decidido utilizar esta definición modificándola un poco para mis propósitos, y es que voy a tomar estos primeros 12 días de Enero para hacer valer mis propósitos, que no les he contado pero los tengo, sólo que aún no escritos (lo haré, lo haré, se los aseguro). Los escribiré dado que eso suele dar más seriedad al asunto y sirve para recordar exactamente lo que uno se propone. No se crean, yo no soy de poner metas cada año, de hecho este año será el primero que lo haga, pero es que creo que la mejor forma de hacer algo es siempre empezar con un destino programado, de repente no se llega exactamente al punto donde se quiere, pero al menos hemos dirigido la ruta y no andado a la deriva.
Tampoco pretendo sólo llenarme de metas y metas, son pocas, pero puntuales. Más que metas pretendo dejar constancia, y es lo que quiero hacer valer en estos 12 días para que se cumplan todo el año, o mejor dicho, para hacer cumplir todo el año, son los parámetros por los cuales mi vida se regirá, basados en mis principios.
Tomaré estos 12 días para demostrarme que puedo hacer las cosas diferentes, y mejores, y ya he comenzado, incluso, hoy hasta trabajé, un poco pero lo hice, en otras circunstancias no lo hubiera hecho. Mañana también lo haré y que conste que no quiero, pero es subordinar lo que quiero hoy por lo que quiero mañana, así de simple, y me parece un trato muy justo.
Por lo tanto, este año tengo mis propias cabañuelas que analizar y pronosticar mi año 2009, por decirle de algún modo.
Les dejo una canción buenísima para arrancar el año a todo dar, recapacitando sobre nuestra persona y nuestra valía:
Título: Welcome to Wherever You Are
Artista: Bon Jovi
Álbum: Have a Nice Day
Que la disfruten...
FELIZ AÑO 2009 PARA TODOS!!!!
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