Me sacaron de Caracas cuando tenía 11 años, de allí me llevaron a un pueblo de los avernos más recóndito que Tucupita, donde malviví un año espantoso. No contaré toda la odisea, y sólo diré que desde el segundo lapso de ese año escolar le monté una ladilla a mi mamá donde la frase prevaleciente fue "me quiero mudar de aquí".
Al finalizar ese año escolar mi madre decidió mudarse a otro pueblo pero más grande y, considerablemente, más civilizado (pero no es mucho, no crean, sólo que aquí no han intentado asesinarme todavía una horda de carajitos). Llegamos adonde vivo actualmente y ya tengo casi 15 años viviendo aquí, así que puedo decir que conozco un poco el pueblo.
Pero... no me gusta. No me gusta su estructura pues parece un conjunto de invasiones iniciales que luego se pegaron y formaron calles a los coñazos, para posteriormente ser casas y cuadras y esas cosas. No me gusta la forma de ser de la mayoría de la gente aquí, con contadas excepciones. No me gusta el calor mata gente que hace la mayoría del tiempo, etc.
Sin embargo, no le detesto. Si me hubieran sacado de Caracas directamente para acá, seguramente le detestaría. Pero como primero pasé por un sitio peor, el pueblo me parece más aceptable y agradezco como el primer día que me sacaran de allá para traerme aquí. Por esa razón siento un poco de cariño por esta tierra. El pueblo y yo sabemos que somos diferentes, pero como no nos maltratamos tanto, entonces nos toleramos.
Para finalizar, NO me siento parte de aquí. No soy como la gente de aquí y no me gusta, por eso nunca podré sentirme en casa. Pero tampoco me siento parte de Caracas y mucho menos del pueblo de los avernos. Me encanta Caracas, pero no soy parte de ella, aun cuando hay un pedacito suyo dentro de mí. Cuando voy allá me late más rápido el corazoncito, pero me siento un extraño, y sus habitantes saben que no soy de allá. Es decir, no soy ni pertenezco aquí, ni allá. ¿Qué tal?. Cosas de la vida.
Que tengan un buen día.
jueves, 4 de agosto de 2011 9:29 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Anécdotas , Aventuras en la Cocina , historias de mi cotidianidad , sobre mí
Ahora que lo he explicado, se entiende el verdadero horror de la confesión previa. Y estoy seguro que se preguntarán qué ha sucedido en mi vida, qué alienígenas me han abducido para haber llegado al punto donde un vaso de Cerelac conforma mi entero desayuno y que además me parece sabroso.
En primer lugar, debo mencionar a Herbalife. Aquella época dorada de mi vida donde podía costear los productos sin poner en riesgo el mercado mensual, y donde un batido era mi desayuno 6 de cada 7 días de la semana. El sabor de los batidos no era nada espectacular pero se dejan tomar bastante bien, sobre todo si uno los sabe preparar bien. Eso explica porqué puedo tomar un batido de desayuno y que para mí esté bien. Cosas de comer balanceadamente y pocos excesos para no caer en la gordura y menos en la obesidad, es decir, tratando de no morir de un infarto ni volverme un inútil.
Pero en segundo lugar, como llegué a tomar Cerelac, no se si tiene que ver con mi vejez o con la historia de un día que me mortificaba un hambre atroz. Ese día andaba con Mariale por uno de los supermercados del pueblo, y vi que había una promotora de Nestlé preparando algo. Al acercarme noté que era Cerelac, y la chica lo preparaba mientras había algunas personas esperando para probar. La vi más por curiosidad que por otra cosa preparar el batido que otrora me provocara tanta repulsión, y al terminar me ofreció un vasito para probarlo. Estuve a punto de hacer lo que en cualquier otro momento hubiera hecho, rechazarlo cortésmente; pero ese día, tal vez motivado por el hambre, lo acepté.
Me tomé el contenido del vasito de un trago y mi sorpresa fue que no me pareció asqueroso. Tampoco me pareció glorioso pero, tratándose justamente de Cerelac, con que me lo pudiera tragar sin sentir asco estaba bien. De hecho, fue la consistencia del batido lo que siempre me produjo naúseas y ese no estaba como lo recordaba de toda mi vida: un patuque a pocos mililitros menos de líquido para ser una papilla. El que me ofreció aquella promotora tenía una consistencia bastante parecida al batido de herbalife, y un sabor que, si bien no estaba glorioso, era como tomarme uno de los otros preparado rápidamente.
Por otro lado, mi hija toma Cerelac desde que tiene edad para tomar eso. Antes tomaba Nestum (un producto similar pero para lactantes). Porque aunque a mí no me gustara, no había razones para que ella no lo tomara o comiera en papilla (preparado siempre por su madre, porque yo hubiera vomitado). Así que en mi casa siempre hay Cerelac disponible aunque yo no lo tomara.
Un día, por estar apurado y querer comer cualquier cosa de desayuno, decidí preparar un batido de Cerelac muy parecido al que preparó aquella promotora, con cierta técnica que usaba para preparar mis desayunos de Fórmula 1 de herbalife. Quedó bebible, pasable y con la consistencia deseada. Nada parecido a los engrudos que preparaba mi madre, que odié durante gran parte de mi vida y que a todos en mi casa les gustaba tomar, especialmente a mi padre. Eso me lleva a concluir que simplemente, mi mamá no sabía preparar el Cerelac**. Años de padecimiento por la ignorancia que le debo.
Que tengan un buen día.
* Cerelac
** El resto de las habilidades culinarias de mi madre
si son muy buenas. En especial el pan de jamón.
miércoles, 8 de junio de 2011 11:50 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Anécdotas , Ídolos , reflexiones , sobre mí
#YoConfieso que, desde hace mucho tiempo tengo la habilidad innata de ser un sick bastard por todo lo alto. Y, aunque no siempre lo parezca, les aseguro que en mis pensamientos lo soy la mayor parte del tiempo.
#YoConfieso también que, debido a eso, siento especial debilidad, atracción y admiración profunda por esos personajes, reales o ficticios cuya habilidad supera con creces la mía (nada sexual, se los aseguro).
Una vez dicho lo anterior, sigamos con la ensalada de palabras. Si bien estoy claro en que los personajes ficticios son eso, y que la admiración debería sentirla por los directores y guionistas, es mucho más sencillo darle cara al personaje digno de admiración. Por otro lado, considero que si bien cada una de las líneas están escritas por otras personas, es el personaje en sí quien me causa admiración, pues estoy seguro que los guionistas en cuestión no son capaces de hacer ni ser el 10% de bastardos que son los personajes.
Entre esos mencionaré sólo 5, en orden ascendente de admiración.
- El melmaquiano Alf
- Dr. Gregory House
- Cal Lightman
- Alan Shore
- y... Dios.
"Conocí" a Alan viendo la última temporada de la serie "The Practice", y posteriormente en la serie que protagoniza "Boston Legal". Desde el principio me encantó el personaje, irreverente, traspasando los límites de la ética profesional sin reparos, haciendo lo que tiene que hacer sin importar nada más que cumplir con sus clientes dentro del marco de sus propios principios y no los deseos y/o prejuicios de los demás.
He aquí un video de Alan al final de The Practice (les debo los subtítulos):
No sólo es un abogado brillante, es EL abogado. Ese que todos quisiéramos que nos defendiera cuando estemos en cualquier clase de situación. Y como plus, es un tipo que tiene un talento natural para ser insoportable e irresistible para las mujeres. Definitivamente así quiero ser cuando sea grande.
Pero no sólo es un abogado maldito y un poco cabrón. Tiene también conciencia, y se involucra en casos aparentemente perdidos debido a ello. Defiende con convicción a sus clientes porque, en algunos casos, está de acuerdo con ellos, y sino, está convencido de que es algo que debe hacerse. Sin embargo, creo que su característica más relevante es su personalidad irreverente, mezclada con una inteligencia muy aguda. En sus alegatos finales siempre saca un as de la manga de una forma que no sólo tiene el componente de sickbastardez respectivo, sino que además tiene sentido y lógica.
En fin, sólo repito que, cuando sea grande, quiero ser exactamente igual. Incluyendo su éxito y su dinero, mejor aún. Casi que quiero estudiar derecho para ser abogado también... bah, I won't.
sábado, 16 de abril de 2011 18:36 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Anécdotas , arrecheras , Copy-paste , Delincuencia , Desgracias de este pobre planeta , Divagaciones , estúpidos , ilógico , Mediocridad , Seamos Responsables , Venezuela , Videojuegos
Aquí les va:
Creo que puede influir de alguna forma, pero no se le puede achacar la responsabilidad a los videojuegos por completo. El ser humano tiene una naturaleza violenta, y así se la pase viendo programas de abejitas volando todo el día, siempre tendrá los impulsos violentos.
Tiene que ver con el abuso de los mismos, o de una exposición a cosas que están más allá de su capacidad de entendimiento. El problema, en este caso, recae en el 100% de los casos sobre los padres, porque son los responsables de la clase de juegos que le dan a sus hijos, o que permiten que estos compren.
Cada juego está dirigido a un margen de edades, con un mínimo establecido, porque se supone que a esa edad tienen un nivel de comprensión de su realidad lo suficientemente alto para entender lo que van a jugar. Un niño de 6 años no debería jugar Call Of Duty por ejemplo, ni mucho menos alguno gore o con contenido sexual, porque ningún niño normal, NINGUNO, tiene la capacidad de entender esos juegos como se supone que deben hacerlo. Al estar en contacto con esa clase de contenidos van a ver las cosas de una forma distorsionada, porque aún no tienen, o mejor dicho, no entienden las cosas que pasan en el mundo ni tienen un nivel de madurez que les permita asimilarlo sin dañarse en el proceso. Del mismo modo se va a distorsionar la forma como reaccionarán, o como verán ciertas cosas de la calle. Para niños hay muchos juegos, acordes a su nivel. Por ejemplo yo de niño disfrutaba mucho con juegos como Mario Bros, o Sonic. Y aún siguen sacando versiones nuevas y mejoradas de los mismos, junto con muchos otros. Es decir, no hay excusas.
Creo que la prohibición de los videojuegos violentos en el país se debe principalmente a que nuestro gobierno no sabe (o no le da la gana) de asumir su responsabilidad de tomar acciones realmente encaminadas a una mejoría y con una base lógica real. Además de que les sirve (frente a los mediocres), para llenarse la boca diciendo que protegen a nuestros hijos, mientras que, por otro lado, buscan implementar la milicia en los colegios. Pero más grave aún, no hay problema con que muchos chamos deban pasar diariamente frente a una banda de delincuentes armados que, o los lastiman, matan y/o atracan; o les dicen que la única forma de sobrevivir es uniéndose a su banda. Eso no los vuelve violentos, para nada.
Se que la pregunta no va sobre la prohibición de los videojuegos violentos, pero tiene que ver, porque dicha prohibición se basa precisamente en el planteamiento de tu pregunta. Y no, no es la forma correcta. Si esa fuera la solución habría que prohibir, de igual forma, las películas que superen la categoría A, porque el contenido violento de las mismas los va a perturbar y volver violentos.
Una vez más, la solución al problema está en la educación, tanto a los niños, jóvenes y adolescentes como a los padres. Educando a los hijos de hoy, educamos también a los padres del mañana, y eso sería un buen trecho recorrido.
*** Hasta allí la respuesta que di en FS, en adelante, exclusivo para el blog ***
Todo lo dicho allí es lo que pienso, pero debo recalcar la responsabilidad de los padres o representantes en el asunto. Como anécdota les voy a contar algo que me sucedió con mi hermano menor (de 12 años).
En la casa hay un Xbox supongo que 180 (no es 360 pues), y siempre se le ha permitido jugar casi cualquier cosa y que sea él mismo el que compre los juegos que le llamen la atención. Un día lo veo jugando algo que compró mi otro hermano (19) llamado San Adrea's o algo parecido, que es sobre bandas criminales. Donde, aparentemente, las misiones son precisamente cometer crímenes y cosas así, y donde puedes sacar un arma y pegarle un tiro a cualquier transeúnte que pase por la calle. Les llamé la atención a los 2 (al mayor por comprar esas vainas e incentivar al otro que las juegue, y al menor por jugarlas). Porque sí, es un juego, pero si juegas algo como eso es porque, aunque sea un poco, te llama la atención y de alguna forma buscar liberar esos impulsos. Por algo se empieza.
Posteriormente compró uno que se llama "25 to Life", cuya portada es la siguiente:
A mí que me disculpen, pero esa es una portada que te dice muy bien la clase de juego que contiene. Donde lo cool y lo más chévere es ser un criminal con una pinta que espanta a cualquiera en la calle, y que debe demostrar ser el más duro del barrio que no dudará en "hacerse respetar" mientras camina con su tumbao, a lo Pedro Navaja. Y precisamente de eso va el juego, porque en la parte que le vi jugar, estaba atracando un banco mientras mataba a todos los guardias de seguridad.
No me la calé, hablé con su madre (sí, es la mía también), y le dejamos claro que esa clase de juegos no los tiene permitidos, explicándole porqué. Tratando de que entienda que no le van a dejar nada bueno, que no son acordes a su edad, y que entienda que eso no es un modelo a seguir. ¿Quién se los compró?, el otro, de alcahueta e inconsciente, que no se da cuenta del daño que le puede causar al más pequeño. ¿Su excusa?, "ese es el que él quería". Se llevó su regañina por eso, pero lamentablemente así piensan la mayoría de los adultos, PADRES de unos muchachos, que ven mucho más fácil comprarle esos juegos y que sean los creadores de semejante porquería los que les enseñen ciertas cosas del mundo, a su manera. Claro, es más fácil, igual de fácil que dejar que la NIÑA de 10 años o menos las enseñen a perrear y sandunguear en su fiesta de cumpleaños porque los mismos padres les ponen el reggaeton.
Pero... ¿saben que no es fácil?, lidiar con las consecuencias de ser así de irresponsables. Y como no es fácil, cuando la niña se embaraza o el chamo se anda drogando o delinquiendo, se preguntan ¿qué hicieron mal?, ¿por qué a mí?. O peor aún, dicen que la culpa es de los chamos, porque hacen cosas que saben que están mal. Admito que no todos los casos son así de extremos, y que no por el hecho de que jueguen eso van a terminar siendo delincuentes, pero no es motivo para correr el riesgo, ni tampoco para dejar que el chamo se exponga a contenidos que son, por donde los mires, perjudiciales.
Yo me pregunto, ¿cómo se espera que un chamo sepa lo que está mal, si uno como padre o responsable no se encarga de guiarlo en eso?. Cierto, hay muchas cosas que deben aprender por su cuenta, pero igual uno debe guiarlos, porque es el trabajo de la gente grande, y es una responsabilidad que, nos guste o no, debemos asumir; no sólo por nuestro bien, sino por el de las generaciones siguientes.
Que tengan un buen día ;)
lunes, 7 de marzo de 2011 21:01 Publicado por Pablo J
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Para Mariale:
sábado, 12 de febrero de 2011 21:09 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Anécdotas , Celebraciones Estúpidas , Divagaciones , historias de mi cotidianidad , Pura Paja , reflexiones
sábado, 6 de noviembre de 2010 5:53 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Anécdotas , Aventuras en la Cocina , Divagaciones , historias de mi cotidianidad , la uni , Loqueras cuando estoy casi dormido , Metas , Optimismo
sábado, 21 de agosto de 2010 13:31 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Anécdotas , arrecheras , Campañas , Desgracias de este pobre planeta , el pueblo , estúpidos , Ignorantes , Mediocridad , OCE , reflexiones , Venezuela
Para dejarles con un refrán Venezolanísimo: Más claro no canta un gallo.
domingo, 18 de julio de 2010 8:53 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Anécdotas , arrecheras , Blogger , historias de mi cotidianidad
jueves, 20 de mayo de 2010 8:25 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Anécdotas , Bromas , cosas logilogicas , fotos , historias de mi cotidianidad , Ladilla , Marginales , Mediocridad , Viajes
La primera vez que fui, no fue tan grave porque anduve con unos primos y aproveché de darme un bañito de playa un rato, mientras atendían el carro. Como no lo pudieron terminar ese día, tuve que volver a ir el sábado pasado. Esa vez sí tuve que quedarme esperando el carro mientras deambulaba por las "preciosas" calles de Barcelona. Realmente ese pueblo es peor que Maturín, porque aquí al menos hay más avenidas, y eso es mucho decir (porque no hay muchas), y antes del mediodía sentía que extrañaba Maturín.
Consejo para los que viven en Maturín: si algún día sienten que no la soportan, y que se quieren ir, vayan UN día completo a Barcelona y verán que al regresar, los síntomas habrán pasado al menos por unos cuantos días (a estas alturas todavía me dura el efecto).
No tuve mayor interacción con la gente, y aun así, la poca que tuve con la gente de los comercios allá, fue tan mala, que agradecí no haber probado bocado de ninguna parte allá. Desayuné temprano en la carretera antes de llegar, y almorcé en casa de unos primos. Lo único que llegué a comprar en Barcelona, fue una malta, y el trato fue algo así:
- Yo: Buenas tardes
- Dependiente: (...)
- Yo: Buenas tardes señor, ¿hay maltas?
- Dependiente (viendo para otro lado): Sí hay
- Yo: ¿están frías?
- Dependiente (que al parecer quería irse): Sí tan fría, heladitas
- Yo: Me da una, por favor
- Dependiente: Se mueve hacia el refrigerador y saca una malta, la destapa, me cobra y se va
- Yo: Que asco, esta cosa no está fría
Afortunadamente, me había hecho con una provisión de té verde con bastante hielo, pero al mediodía fui a comprar una malta, porque me llenaría un poco más que seguir tomando té, pero de haber sabido que estaría tan horrenda, hubiera seguido con el té, era mejor.
Mi segundo objetivo allá, era ubicar un repuesto que necesito para el carro, pero al tener el carro preso en el taller, tuve que buscar el repuesto por mi cuenta, a patitas. Pero toda la búsqueda fue infructuosa, puesto que no había en ninguna parte, y todos me decían "Anda a Pto. La Cruz, allá sí hay". El problema es que yo, manejando, se cómo llegar a Pto. La Cruz, pero a pie no se llegar desde Barcelona. Además, recorrer el otro pueblo, caminando, sin saber exactamente adonde ir, no me pareció la más inteligente de las ideas. Por esa razón opté por seguir buscando en Barcelona, donde, como ya dije, no conseguí nada.
Como dato curioso, debo decir que el primer sábado, en una conversación con uno de mis primos, hablamos sobre las diferencias entre Barcelona y Maturín. El defendía a Barcelona y yo, obviamente, a Maturín (para que vean lo grave del asunto, que defiendo a este pueblo). Debo decir que no dio un sólo argumento convincente, porque sufre del que llamaré Síndrome de la Trinidad, y es que todo habitante de Barcelona está convencido de que Pto la Cruz y Lecherías son parte de su pueblo, cosa que no es cierta. Ciertamente están muy cerca, y es cuestión de unas cuadras pasar de un lado a otro, pero no son la misma cosa. Sobre todo si uno está en Barcelona y va a Lecherías, se da cuenta de la diferencia abismal que hay entre las 2.
Entre las cosas que dicen los que padecen del Síndrome de la Trinidad, están las siguientes:
- Aquí hay playas
- Hay Centros Comerciales
- Está el Paseo Colón
- Tenemos varias discotecas
- Hay buenos restaurantes
- Hay varias Avenidas
- Entre otras.
Es que no ha sido una sola vez que alguien ha tratado de convencerme de que Barcelona o Pto la Cruz son el mejor sitio para vivir, y siempre salen con los mismos cuentos, tan lógicos como que yo dijera, como atractivo de Maturín, que aquí está la Cueva del Guácharo (Caripe), donde hay que rodar 2 horas para llegar.
De esa conversación con ese primo, se deriva otra conversación, sobre otra cosa totalmente distinta, pero que no voy a tratar en este post, sino en otro, porque se hará demasiado largo, y es algo más trascendente que simplemente narrarles mi paso por ese pueblo.
Para amenizar un poco esto, les voy a dejar unas cosas logilógicas, especial Barcelona.
Caso Nº 1: Pollo Armando's, Armando Chicken's, ¿o qué?
Foto 1
Foto 2
Se supone que las empresas deben tener un solo nombre, pero esta tiene 2, y de paso, ambos mal escritos. En la segunda foto, si se fijan, sale un nombre digno del otro blog. Veamos quien lo encuentra.Caso Nº 2: Justicia Divina
Dice: "Justicia Divina para los asesinos de: Mario Cesar Guzman Telf..." y abajo del dibujo dice "solo Dios sabe quien soy", en todo caso será que solo dios sabe quien es el asesino. Además, un local para eso me parece un poco absurdo, ¿no creen?.De ñapa, en esta foto tenemos al culpable de todas las cosas malas que le achacamos a Esteban, allí tenemos al Imperio en toda su extensión. Deberíamos avisarle donde está, y que venga a resolver su problema con ellos y nos deje en paz al resto.
Caso Nº 3: "El que más ha hecho"

Creo que le falta la palabra "mal" después de la palabra "hecho". Lo más curioso es que no ponen una foto de una calle reparada, sino de una rota, muy acorde a la realidad.
El gobernador es otra de las cosas que diferencian a Monagas de Anzoátegui. Ambos son chavistas, pero por muy mal que haga las cosas el de aquí, siempre será superado por Tarek.
Caso Nº 4: ... te ama

Es cierto, ese mensaje de la "Misión" es altamente absurdo e ilógico, pero la razón de la foto es lo que está al lado. Estoy acostumbrado a ver escrito "Cristo te ama"* en muchas partes, a consecuencia de la gran cantidad de cristianos que andan por allí, pero al parecer "Crito" le está haciendo competencia, que vaina con los genéricos y las imitaciones.
*Ahora me expongo a que lleguen todos los evangélicos a mi blog buscando eso en internet, que desgracia, lo que hago por ustedes (jeje).
Que tengan un buen día ;)
viernes, 2 de abril de 2010 23:29 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Anécdotas , arrecheras , el pueblo , estúpidos , Ignorantes , ilógico , la uni , lógico. , Loqueras cuando estoy casi dormido , Marginales , Mediocridad , Metas , PD's , reflexiones , sobre mí , UDO
En las últimas semanas, excluyendo esta que va corriendo, por razones obvias, he pasado mucho tiempo en la UDO, más del que me gustaría. Al parecer, al menos por la semana que viene, tendré que seguir visitando la universidad, cosa que no me emociona ni un poquito, pero todo sea porque me den el "cuero de chivo", como dice Antonieta.
Otra razón para escribir sobre la UDO ahora, aparte de lo que he tenido que padecer en ella en las semanas anteriores, es el comentario que dejó un anónimo en el post de la UDO de Antonieta, que luego amablemente pasó a copiar como comentario en mi último post, supongo que porque fui el que comentó después de él. Espero este post le sirva como respuesta a su comentario.
Yo entré en la universidad hace muchos años atrás, por Contaduría Pública, como dijeron muchos de los que estudiaron bachillerato conmigo: "de la manera fácil". Fui asignado por el CNU en la primera opción de las que escogí, así que antes de culminar el bachillerato, ya sabía que tenía mi cupo seguro para ingresar el siguiente año a estudiar allí. Para ser sincero estaba bastante contento al respecto, primero porque estudiaría lo que decidí estudiar desde que estaba en 9º grado, y en la mejor universidad que hay en este pueblo (lo que no quiere decir que sea buena). Segundo, porque sabía lo que muchos tenían que padecer para conseguir un cupo en la universidad y yo no tendría que pasar por ello, ni mis padres dejar la mitad de la quincena pegadas en una privada.
Al comienzo todo fue bastante bien, con excepción de que estudiaba en una sede bastante apartada y en una zona que de noche es bastante peligrosa. Luego decidí hacer un intensivo (curso de verano) de Matemáticas II, para adelantar ya que dicha materia, por el Pensum de estudio anterior al actual, impedía cursar varias materias importantes de la especialidad. Ya por allí comencé a decepcionarme, puesto que fue bastante nefasto el profesor que dictó el intensivo de esa materia, un viejo que hasta el día de hoy me sigue pareciendo un acomplejado (de los tantos que hay en la UDO).
No pretendo hacer un post con detalles de cada una de las materias que vi, pues sería bastante tedioso tanto para mí como para ustedes. Sólo diré que a medida que pasaban los semestres, mi decepción por la universidad se hacía más grande. No porque no aprobara, ya que jamás me reprobaron una materia, a pesar de que en mi récord académico figure una, pero eso se debe a un error de Control de Estudios que jamás pude resolver. El asunto es que con cada semestre, y cada tanda de profesores, me daba cuenta de que la gran mayoría de los profesores que dan clases allí no están capacitados para serlo, tanto por su desconocimiento de la materia que imparten, como por su gran mediocridad. Los estudiantes que realmente quieren aprender, que no son como la mayoría, no pueden hacerlo a través de las aulas de clases y por medio de los profesores que, en teoría, están allí para enseñar (palabra que parecen desconocer).
Claro, no diré que todos los profesores fueron malos, dichas palabras no saldrán de mi boca ni de mis dedos, sería una ofensa poner a los contadísimos profesores que hicieron que sus materias valieran la pena, al mismo nivel que la gran mayoría que prácticamente me daban ganas de salir corriendo o de tirarlos por la ventana. Y, aunque dije que no mencionaría una por una las materias, debo decir que al que considero el mejor profesor que me topé en toda la carrera (que por desgracia para LOS ESTUDIANTES ya no da clases allí), fue mi profesor de Contabilidad Avanzada I, ya que le considero un PROFESOR, con todo lo que eso implica. Un tipo que me realmente me motivaba incluso a estudiar de verdad, y no como los demás, que sencillamente sabía que con lo que me daban en clases era más que suficiente para aprobar con buena nota. Con decirles que llegué a ir a la UDO los fines de semana, aún cuando no eran clases programadas, porque sabía que para él, como profesor era incluso más difícil sacrificar un sábado de descanso, porque si intención era Enseñarnos. Además de eso, estaba dispuesto a contestar el teléfono un domingo para aclarar nuestras dudas, lo que no significaba darnos la respuesta, sino ayudar a dar con ella. He de decir que, como profesor, le admiraré siempre.
Lo curioso es que, cuando inscribí esa materia, en un intensivo, todo el mundo me habló pestes del tipo, y que si él iba a ser el profesor, muchos se irían. Efectivamente muchos se fueron, pero yo decidí quedarme, y creo que en toda la carrera no tuve una decisión más acertada que esa. Lamentablemente, después de eso sólo vino un vertiginoso descenso hacia los abismos de la mediocridad académica. Después de allí no volví jamás a disfrutar de una materia, y me concentré en terminar todas las materias lo más rápido posible, inscribiendo siempre el número máximo de créditos que me permitían para acabar con eso de una vez por todas.
Sentía, y sigo sintiendo repulsión por los profesores que al ver el programa dicen "eso no lo vamos a ver porque no es TAN importante", o "yo les mando un trabajito", porque siempre recordaré a ese otro profesor decir "al programa no podemos recortarlo, echarle tijeras, porque TODO lo que está allí es importante y ustedes necesitan APRENDERLO, no importa si es intensivo y tenemos poco tiempo". Tampoco puedo perdonar a los profesores que se sienten superiores y menosprecian a los alumnos, ni a los que saben los contenidos, pero no les da la gana de enseñarlos. No puedo menos que sentir asco por el profesor que se aprovecha de su posición para obtener favores económicos o de otra clase.
Seguramente me dirán que eso pasa en otras universidades de este país, y no lo niego, de hecho tengo la absoluta certeza de que es así. Sin embargo, yo estudié en la UDO, y soy testigo de la mentalidad de la mayoría de la gente que va todos los días allá, que suele ser una especie de tributo a la mediocridad. También puedo decir que en muchas ocasiones, la UDO parece una especie de universo paralelo donde nada sucede como debería y donde "el deber ser" se transforma en un enemigo acérrimo del común denominador de su gente. Es un sitio donde un profesor te reprueba y no le da la gana de revisar la prueba, y los departamentos que deberían interceder te dicen con cinismo "¿...y que quieres tú que yo haga?". Donde permiten que los llamados ñángaras hagan de las suyas y conviertan a la universidad en su zona libre, para comerciar, robar, abusar, atropellar y hasta violar a los demás allí, sin contar el hecho de que prácticamente son libres de destruir los bienes de la universidad como los autobuses, que benefician al verdadero estudiantado.
Ciertamente parte de la responsabilidad recae sobre los estudiantes, y mientras estudié allí jamás bajé la cabeza ante ningún animal de esos, ni ante un profesor mediocre (otra clase de animal), siempre tratando de convencer al resto de que no hay porque temerles, sino por el contrario combatirles. Pero la mediocridad reinante impide que los demás escuchen y hasta te tilden de loco pa'rriba, con sus excepciones.
¿Qué hacía yo por la universidad?, pues lo que podía, sin sacrificarme, lo admito. Pero siempre estuve, y sigo estando, dispuesto a ayudar a los que lo necesiten. Era el estudiante que a veces otros (desconocidos incluso), detenían en los pasillos a preguntar algo sobre alguna materia, y que sin costo alguno les explicaba. Dicté preparaduría oficialmente un semestre, que por cierto jamás cobré. Extraoficialmente fue mi trabajo de todos los semestres con varias materias, tanto así que siempre tenía en mi koala un marcador acrílico y me sabía las aulas que solían estar desocupadas. Realmente no era hacer algo por LA universidad, sino por el resto de los estudiantes que podían necesitar mi ayuda, incluyendo algunos que ni me soportaban, cosa que no me importa.
Al terminar materias, hice pasantías en una concesionario de automóviles, donde me fue relativamente bien. Pero por motivos de fuerza mayor, no pude continuar en esa empresa ganando sueldo mínimo y trabajando en horario de oficina. Prácticamente me vi forzado a trabajar independiente en algo totalmente distinto a todo lo que había estudiado. Claro, que lo que estudié realmente no me servía para enfrentarme al mundo real, puesto que mi preparación dejó bastante que desear y todos saben que al terminar uno aprende "dando coñazos" en la calle.
Sin embargo, faltaba terminar el trabajo de grado, pero ese mismo sentimiento de decepción y hastío por la universidad, combinado con el hecho de que no trabajaba en el área y por ende, sentía que no necesitaba el papel que me certificara como licenciado, me hicieron alejarme de allí por largo tiempo. Hizo falta el empujón de una profesora que me dio clases, a la que por mera casualidad me conseguí en una de las compañías con que trabajo, que se ofreció voluntariamente a asesorarme en eso y ayudarme a culminar ese último requisito. Gracias a ello, el año pasado presenté el trabajo sin problemas y culminé con todo, luego de años (sí, años) de constantes consejos y regaños por parte de todo el mundo que me conoce (con excepción de un par de amigas, ustedes saben a quienes me refiero). Aprovecho para agradecer nuevamente a esa profesora, que, aunque seria y estricta, es buena persona, ya que no se si hubiera terminado de no ser por ella.
Estuve esperando un acto que tocara en el pueblo donde vivo, y por eso no me había preocupado por meter papeles para un acto de grado, pero por razones importantes, necesito salir rápido de eso. Por esa razón he estado metido en la universidad nuevamente, pasando arrecheras, por el eterno descontrol que hay allí, y la constante desidia y negligencia de gran parte de su personal. El último incidente fue con la Perra Desvergonzada original, ya que no me quiso recibir los papeles para el acto que sigue, aún cuando según el reglamento me sobraba tiempo para entregarlos, y aún cuando en otros núcleos me informaron que sí tenía chance de entregarlos.
En fin, que la próxima semana tendré que enfrentarme nuevamente a la UDO, para salir de eso de una vez por todas tal vez en mayo. Sin embargo, si por alguna desgracia no me voy, volveré a esa casa de estudios, pero como profesor. No por el dinero, ya que eso no me motivaría a volver allí, sino por el hecho de que quiero ser como ese profesor de Contabilidad Avanzada I, que me motivó a estudiar y me hizo creer que sí hay Profesores de Verdad. Si al final de cada semestre he logrado influir en tan sólo UN estudiante de la forma que él hizo conmigo, sentiré que estoy cumpliendo con mi labor. Total, si me consta que han contratado basuras de "profesionales" como profesores últimamente, yo tengo muchas más oportunidades, porque YO no soy así.
Que tengan un buen día ;)
Como ese personaje anónimo fue, en parte, causante de que yo escribiera este post, le envié el siguiente correo:
"Buenas tardes, en vista de que usted se tomó el trabajo de copiar en mi blog el comentario que hizo en el blog de Antonieta, Míralo con Zoom, en el post sobre la UDO. Yo le tomo la palabra y le escribo para informarle que, en vez de una simple respuesta como comentario, me he tomado por fin el trabajo de escribir sobre dicha casa de estudios y mi experiencia en ella.
Si le interesa he aquí el link para llegar al post. No es mi intención ofenderle ni provocarle, puedo respetar sus opiniones y espero que de la misma forma las mías sean respetadas. Al igual que la vez anterior, es libre de comentar, siempre y cuando sea con respeto hacia mi persona y los demás que visitan y comentan.
Que tenga un buen día. "
He aquí la respuesta del anónimo
"Buenas noches, gracias por responderme. No lo tome mal y hasta aquí doy por terminado mis comentarios; pero me da la ligera impresión que está confundido: 1.) Si esa universidad no es buena. ¿Para qué quiere obtener un "cuero de chivo" emitido por ella? 2.) Reconoce, gracias a DIOS, la calidad del profesor de Avanzada I y el estímulo de la profesora que lo animó a terminar su tesis. ¿Por qué no habla de ellos, y los pone como modelo de los profesores que si sirven...creando un efecto positivo en sus blogs?; al contrario prefiere manchar sus comentarios utilizando descalificativos para ofender a otra profesora llamándola perra desvergonza (Ese no es el léxico de un universitario, ni tampoco la manera de referirse a una mujer) 3. Finalmente, usando las mismas palabras de usted y sus amigas, si la universidad es una mierda que da asco. ¿Por qué quiere regresar a ella, nada más y nada menos como profesor..?. Mejor siga dando coñazos (frase suya) en la calle. Creo que esa si es la universidad que se merece. Y como me estoy aprendiendo su vocabulario (de los alumnos excelentes también se aprende), le voy a decir algo: Hay excrementos tan grandes y cuando se unen con otros se hace muy difícil que se vayan de la poceta, por más agua limpia que le echen. Saludos a Usted y sus amiguitas".
Más nada que agregar de mi parte, el que haya leído el post completo, sabe lo absurdo de esta respuesta. Ya me he encargado de responderle por la misma vía que me envió esto.
Sorry!
lunes, 22 de marzo de 2010 5:24 Publicado por Pablo J
Etiquetas: Anécdotas , arrecheras , el pueblo , estúpidos , historias de mi cotidianidad , ilógico , Mediocridad , PD's
Mi tarde de domingo estuvo algo ajetreada, ya que mi esposa estaba en casa de una tía y yo estaba resolviendo otros asuntos. Uno de ellos era comprar carne para hacer una parrilla al final de la tarde, por lo que fui con mi madre a CADA a ver si conseguíamos. Grave error, olvidamos que ahora ese supermercado "es de todos", y al llegar nos topamos con esto:

Esa era PARTE de la cola para ENTRAR al supermercado una tarde de domingo, y una vez dentro había que hacer otra cola infernal en la caja para poder comprar lo que fuera. ¿Por qué?, por 2 razones:1.- Había AZÚCAR (y había que alegrarse y agradecer por ello)
2.- Como dije anteriormente, ahora es de todos.
En otras ocasiones he visto y he vivido cuando ha llegado azúcar a CADA, pero jamás semejante cola infernal como esa, a la que sencillamente pasé de largo, no sin antes aprovechar de tomar las fotitos. Es increíble que la gente se lo tome tan deportivamente, como el caso de los que estaban jugando con una pelota, se ve en la primera foto, pero bueno, al menos ellos no se amargan la vida. Pero me parece que sería mucho mejor que hubieran podido entrar a cualquier supermercado o abasto, comprar su azúcar y jugar pelota donde hubieran querido.
(En este momento comienzo a dudar de que pueda terminar el post antes del "racionamiento", palabra que odio, por cierto)
Como le pasé de largo a CADA y su revolucionaria cola, me dirigí a Fiorca, otro supermercado que hay en este pueblo, pero más feo y maloliente. Sin embargo la necesidad es la necesidad, y por carne, actualmente en este país, uno tiene que aguantar. No sé porque, pero tengo la "sensación" de que cuando era niño, en aquellos tiempos de la llamada 4º República, eso no pasaba, ¿se deberá a que precisamente por ser un niño no me daba cuenta de esas cosas?. Un momento, pero ¡yo era un niño avispado!, ¡sí me daba cuenta de las cosas! otra hipótesis que se cae estrepitosamente.
---Efectivamente no me dio tiempo, así que sigo con el post, ahora post-racionamiento---
Cuando llegamos a Fiorca, ¡sorpresa!, no había carne ni ningún otro producto que fuera necesario en ese momento, o algún milagrito (leche, pollo, margarina Mavesa, etc.) Lo curioso fue que mi madre se antojo de unos panqués que venden por ración en la sección de "panadería" (que parece mas bien una pequeña lunchería), los cuales marcaban 5 Bs. por ración. Fui a la caja y le pido 2 a la muchacha, y se tardó un mundo buscando los panqués en el sistema, hasta que al parecer terminó y me dijo "son 14 Bs.". Yo estaba a punto de darle el pago cuando escuché el monto y le aclaré que el precio que marcaba era de 5, no 7. Mandó a otra muchacha a verificar (que no estaba haciendo nada) y la misma lo hizo con desgano. Al llegar a la sección le indico el cartel donde está el precio y se queda mirando embobada como si era algo sorprendente, y dice "ay si es verdad", pero se queda allí mirando. La chica regresa (a paso de morrocoy mocho), y se pone a hablar con la otra hasta que por fin deciden cobrarle a la persona que estaba allí en la caja en ese momento.
Por otro lado mi madre se me había perdido de vista mientras aclaraba el asunto del precio de los panqués, y resulta que justo cuando por fin me estaban facturando los fulanos dulces, ella llega con unos vegetales y me dice "Pablo, ya no los compres que no los quiero", yo le pregunté si estaba segura y me dijo que sí, ¿por qué?, porque en la parte interior del mostrador había CHIRIPAS, me dijo ella susurrando. Le indico a la cajera que no queremos los panqués y me ve con cara de pocos amigos (al igual que la otra), pero no hizo comentario alguno al respecto, sólo le mencionó al supervisor que tenía que anular un artículo.
Si la chama me hubiera dicho algo, yo educadamente y de buena forma le hubiera respondido, pero ella no lo hizo. Lo curioso es que el "supervisor", que estaba en la parte de atrás de las cajas, le pregunta a mi mamá (con un tono medio agresivo) que porque no los quiere, y ella le respondió que prefería no decirle porque no le iba a gustar. El tipo, con un tono mas altanero aún le dice "Bueno pero diga porque no los quiere y ya!". Yo estuve a punto de abrir mi boca para escupirle una mezcla de curare y ácido suavizado con un lenguaje nada soez y un tono calmado, pero mi madre se me adelantó y le dijo "¡porque allí donde están los dulces hay CHIRIPAS caminando!, por eso no los quiero".
Otra persona se hubiera callado, alguien más racional se hubiera disculpado incluso, pero ese PD* no es capaz de semajante demostración de civilización. El tipo, con una rabia mal contenida muy obvia le respondió a mi madre "Mejó lo publica por intelné, mejoL". Mi madre no dijo nada, pero yo aproveché para decirle "Buena idea, eso es exactamente lo que voy a hacer, no se preocupe", y nos fuimos. Así que aquí estoy, cumpliendo con lo que dije que haría. No se les ocurra JAMÁS comprar nada que no venga empaquetado de fábrica en Fiorca Las Brisas, a media cuadra de la "Universidad" Bolivariana.
Pero no terminaban allí los incidentes del domingo, aunque no hubo ninguno más relevante. Sólo que después de largarnos de ese sitio nos quedamos pensando donde comprar la carne, porque carnicerías hay muy pocas, y abiertas un domingo en la tarde menos aún. Justamente pasamos frente a otro Fiorca que queda cerca, y como dije antes, la necesidad es la necesidad, y entramos, por 15 segundos. Primero porque estaban cerrando en ese momento, y segundo porque la pestilencia en la calle frente al supermercado era tan grande que no se podía estar allí mucho rato más. Mi madre me dice "que horrible huele aquí" y una señora que estaba pasando nos dice "Bueeeeno!, sigan votando por -el que no debe ser nombrado-, para que vean adonde vamos a llegar". No le quito la razón, aunque la pestilencia no es directamente su culpa, sino de la gente que se pone a vender carne de cochino en la mañana, pero la verdad es que no le estábamos preguntando y la tipa pretendía sermonearnos como si andábamos vestidos de rojo con una gorra del PSUV.
Después de eso conseguimos un huequito de carnicería abierta y pudimos comprar la carne, aprovechando de comprar una miel que necesitaba. Carnicería en la que, de estar en condiciones normales donde se consigue en todas partes, dudo que hubiera comprado, pero ya es la tercera vez que lo digo: La necesidad...
Que tengan un buen día ;)
que sufre de perrunodesvergüenza y no es capaz de comportarse como la
gente, porque simple y llanamente no lo es. Se le llama comúnmente
Perr@ Desvergonzad@, con el perdón de l@s perr@s.


